« Las virtudes son tan peligrosas
como los vicios en la medida en que uno permite ser gobernado por ellas como si fuesen autoridades y leyes venidas desde fuera, en lugar de generarlas a partir de uno mismo, cosa que uno debiera hacerlo como el modo más personal de autodefensa y necesidad, precisamente como condiciones de nuestra propia existencia y crecimiento, las cuales reconocemos y valoramos sin importar si otros crecen con nosotros bajo condiciones similares o distintas
»

- F. Nietzsche, The Will to Power